El objetivo

El equipo ganador es el que se levanta el primero después de una derrota
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jueves, 31 de diciembre de 2009

La década del Deporte

Llegamos al final de una nueva década. La primera del Siglo XXI. Una década donde el Deporte ha seguido cobrando protagonismo en el panorama mundial. El Deporte se ha convertido en una especie de octavo arte, una disciplina seguida por millones de personas a lo largo y ancho de este planeta. Fútbol, baloncesto, tenis, golf, fórmula 1, motociclismo, ciclismo, balonmano, atletismo… pero también pádel, beisbol, voleibol, vóley playa, ping pong. Da igual la modalidad, el ámbito o la categoría. La sociedad de este nuevo siglo está rodeada de Deporte, lo practica y lo observa, lo critica y lo admira, paga por ello y clama contra los tramposos, se preocupa por su salud, aplaude a los que baten récords, anima a los derrotados.


En el mundo que nos ha tocado vivir, un deportista tiene más poder que un político, que utilizan a las estrellas del fútbol, del atletismo, del baloncesto como reclamos; los escritores reflexionan sobre estos nuevos artistas; los directores y productores cinematográficos, sabedores del gancho, no dudan en explotar el filón del deporte para crear película, documentales o reportajes; las esculturas de los mitos brillan a las puertas de los estadios como las imágenes de los dioses lo hacen en su templos. Tal es la magnitud, que la sociedad ya no sólo valora lo que hacen los deportistas dentro de la cancha, de la pista, del pabellón o del campo; su relevancia es mayor, se les consideran ejemplos para la sociedad, dioses, cuyos errores son mutiladores para sus admiradores y fans, y carne fresca de la que se alimenta una nueva saga de periodistas sin escrúpulos, ávidos del escándalo y faltos de criterios éticos.


Concluyen diez años donde el deporte se ha erigido en un aspecto fundamental para la vida diaria. Haciendo recuento, en este tiempo ha habido grandes momentos a nivel mundial: Phelps, Woods, Federer, Bryant, Rossi, Schumacher, Amstrong, Isinbayeva … y muchos más que se quedan en los libros de la historia. Sin embargo, he elegido un momento que resume bien lo que es el deporte en la actualidad. Superación, ambición, competitividad, futuro, frescura, alegría, deportividad, velocidad. “La Carrera”, la final de los 100 metros de los Juegos Olímpicos de Pekin 2008. Menos de 10 segundos, la máxima expresión en el menor tiempo posible del espíritu que implantaron los griegos en la Antigüedad. El Deporte ahora es Usain Bolt.



jueves, 18 de junio de 2009

El Barroco del deporte español

Pau Gasol consiguió el domingo el anillo de vencedor de la mejor liga de baloncesto del mundo, la NBA, poco después de que Marc Gené hubo cruzado el primero la línea de meta en Las 24 horas de Le Mans. Otros dos hitos que derrumba el deporte español muy acostumbrado en las últimas décadas a derribar techos a una velocidad casi supersónica. Cuesta pensar hasta dónde llegarán nuestros deportistas. Antes se necesitaban pocos dedos para contar los éxitos nacionales que se resumían en dos o tres nombres: Ángel Nieto, Severiano Ballesteros o Manolo Santana. Ahora resulta complicado señalar qué eventos de la élite mundial no han sido conquistados por algún compatriota.

Da igual la modalidad, si es individual o en equipo, si es hombre o mujer. Desde Bahamontes hasta Edurne Pasaban; desde el gol de Marcelino hasta el combinado de sincronizada de Gemma Mengual; desde Joaquín Blume hasta Joane Somarriba; desde Paquillo Fernández Ochoa hasta Arantxa Sánchez Vicario. Al deportista español se le resisten pocos logros. Se ha convertido en un atleta tenaz, humilde, constante y, lo más importante, ganador.

Acostumbrados a un pesimismo y un costumbrismo a la derrota que se prolongaban casi desde la pérdida de Cuba, ha tenido que ser el deporte quien recupere el ánimo de un país imbuido en una confusión de identidad y una confrontación interna constante. El baloncesto, el balonmano, el fútbol sala, el waterpolo y hasta el suspicaz fútbol, todos los equipos han dado motivos de alegría a la afición.

Se puede decir que el deporte español vive su Barroco. Aquel movimiento cultural y artístico del siglo XVII conoció la edad de oro de la literatura española, pero rodeado de una gran crisis económica y social, con una visión pesimista de la vida, una prominente corrupción política y la desmembración del Imperio conquistado cien años antes. Ahora tenemos todo eso, salvo el trance imperial. Entonces estaban Lope de Vega, Luís de Góngora y Francisco de Quevedo. Ahora tenemos a Pau Gasol, Fernando Alonso y Rafael Nadal.

¿Cuál será el próximo pico a conquistar? ¿El Mundial de Sudáfrica? Quién sabe. Ahora más que nunca la tendencia invita a soñar.


A. Alvarez Rodrigo

Foto:El País

sábado, 24 de enero de 2009

"No tengo una motivación especial", Igor Terminator Rakocevic

La frase es de Igor Rakocevic después de triturar la Unicaja en el mejor encuentro de lo que va en la Liga ACB. El serbio que con 37 puntos contribuyó de manera más que decisiva a mantener el Buesa Arena inaccesible es la bestia negra de los malagueños. Dice que no tiene motivación. Un tipo que hace dos temporadas le endosó 31 puntos en 10 minutos al mismo equipo y que hoy, con un soberbio último cuarto ha declinado la balanza a favor del TAU entre dos de las mejores plantillas de Europa.

A parte de Rakocevic, el encuentro ha sido un canto al baloncesto. Un encuentro de los que hace afición. Seguramente la audiencia no será multitudinaria. Pero los pocos que hemos podido disfrutar de este partidazo vamos a necesitar muchos más para olvidarlo. No será fácil. Desde luego que la afición del Baskonia tiene bien pagado su abono, sobre todo por ver a un jugadorazo como el balcánico.

Del otro lado de la tortilla estaba España de balonmano. A principio de la tarde, los de Valero emprendieron su penitencia ante Australia. El resultado lo dice todo: 10-42. Es el castigo a los errores cometidos. Pero, visto lo visto, quizás es mejor haber fracasado ante Corea y agachar la cabeza, que pasar a la segunda fase y que nos sonrojase Francia.

Porque después de España se disputó el Francia-Suecia (28-21). Los galos se mantuvieron firmes desde el primer momento y no le dieron opción a uno de los verdugos de La Roja. Karabatic y cia se perfilan como futuros finalistas. Enfrente pueden tener a Croacia, equipo local y que con Balic no tuvo grandes dificultades para deshacerse de Hungría. España no estará en la lucha por el título, pero esto no le resta ni un ápice de emoción al Mundial.


A. Alvarez Rodrigo

jueves, 22 de enero de 2009

TelePremier

La Selección Española de balonmano dice casi adiós a sus opciones de medalla en el Mundial de Croacia después de hincar la rodilla ante la anfitriona. La derrota de Suecia ha pesado más de lo pensado y ahora sólo queda ganar a Corea del Sur para pasar a la segunda ronda y evitar que el fracaso sea total.

Pero se puede decir que el fracaso ha pasado desapercibido debido a la precaria cobertura que está dando el Ente público al evento que se celebra en los Balcanes. España sólo ha podido ver un partido de su selección de balonmano por La 2, el intranscendente encuentro contra Cuba. El resto se han retransmitido por Teledeporte. Cuando en realidad la TDT o la televisión por satélite no está en todos los hogares.

TVE pasa del balonmano. Lo ha demostrado en esta semana que va de campeonato. Tiene en exclusiva los derechos del Mundial y tan sólo ha retransmitido los cuatro partidos de España y el Polonia-Macedonia. Ni uno más, ni uno menos. Los verdaderos aficionados del balonmano se han tenido que buscar la vida para ver a equipos como Alemania, Francia o Dinamarca.

Mientras el mejor balonmano disputa el cetro mundial en Croacia, Teledeporte se pierde con repeticiones, resúmenes y los mejores goles de la Premier. Cada un cuarto de hora el canal temático público escupe algo del fútbol inglés. Es incomprensible. Se puede entender que el Ente busque remunerar lo que ha invertido en los derechos de la mejor liga de fútbol. Pero lo que no se puede consentir es que se olvide del resto de deportes.

Pero el damnificado no es sólo el balonmano. La ACB ha disputado una jornada entre semana. Pues bien, la televisión pública, que alardea de los derechos, no ha retransmitido ningún encuentro. Lamentable. Luego vendrán las quejas de que el baloncesto no se ve. El problema es lo mal que trata TVE al deporte. Despachan al baloncesto y al balonmano con unas simples palabras al final del tiempo de deportes en los Informativos, después de hablar 10 minutos del Real Madrid y del Barça y, ¡cómo no!, de la Premier .

Además, si maltratados están el baloncesto y el balonmano, ¡qué decir del fútbol sala!. Deportes importantes, deportes que practican muchas personas en este país, que llenan pabellones… pero que no sienten el cariño de la tele, que sólo tiene ojos para una liga extranjera: la Premier League. Apostar por lo de fuera y olvidar lo propio. Simplemente lamentable.

A. Alvarez Rodrigo

domingo, 23 de diciembre de 2007

Dictadura manchega

La primera jornada de la Copa Asobal no deja una cosa clara: el BM Ciudad Real está por encima del resto. El nivel exhibido por los de Talant Dujshebaev en la primera semifinal ante el BM Valladolid fue impresionante. No sólo por nombre, que sí. Sino también por el juego. Saliese quien saliese el ritmo no bajaba. Sólo la aparición estelar del meta pucelano Lorger al final del primer periodo creó cierta confusión a los atacantes castellano-manchegos. Pero fue un espejismo para la afición. El Valladolid acusó una falta de creatividad en ataque en la segunda media hora, donde sólo logró 11 goles. Y eso, ante al mejor equipo del Mundo, significar abdicar. La dirección de Chema, la sobriedad de Hombrados y los tantos de Rutenka (10) fueron suficientes. ¡Y eso que faltaba Uríos! De los anfitriones se puede destacar la meritoria actuación del portero Lorger y el esfuerzo de Pietro en el pivote.

La siguiente semifinal nos dejó un bonito duelo en la portería. Svensson y Saric. Ambos compartirán equipo la próxima campaña. Pero ayer defendieron los intereses propios como si su vida dependiese de ello. Si Pórtland se mantuvo con opciones en el partido hasta el último segundo, fue gracias al sueco que le paraba todo a los del Ademar. La nutrida afición leonesa se desesperaba ante sus grandes paradas. Pero enfrente estaba Saric que también fue un auténtico muro. Del resto se pueden rescatar dos nombres. El del nuevo internacional Ruesga, que vislumbra un buen futuro para el balonmano nacional. Y el de Stranovsky que desde el extremo izquierdo hizo verdaderas virguerías, aunque creo que puede hacerlo mucho mejor si logra conseguir un buen ritmo a lo largo de los 60 minutos de juego.

Para hoy queda la final entre Ciudad Real y Ademar. Eclipsado el partido por el Barça-Real Madrid, la asistencia al Pisuerga es una incógnita. El balonmano de calidad está asegurado. Pero las pocas luces de la Asobal, que no ha sabido, o mejor dicho, no ha querido rectificar a tiempo, provocarán que el pabellón no logre un lleno, a pesar de que en Valladolid está una de las mejores aficiones del Mundo. En definitiva, que pase lo que pase, el gran triunfador de la última gran competición española del 2007 es el Ademar, que con su incursión en la final, sumada a la del Ciudad Real, se ha asegurado la participación en la Champions League de la próxima campaña.

A. Alvarez Rodrigo

viernes, 21 de diciembre de 2007

Cómo arruinar una competición

A lo largo de este fin de semana Valladolid acogerá la Copa Asobal, competición que reúne a los tres mejores clasificados de la campaña anterior (Ciudad Real, Portlan) San Antonio y Ademar de León), más el organizador, el BM Valladolid. Se trata de un torneo de alto nivel entre grandes clubes, no solo del balonmano nacional, sino del europeo. Sin embargo, la Asociación de Balonmano, una vez más, ha realizado una mala gestión para fomentar su deporte entre la afición española.

El primer error ha sido ubicar el torneo en un fin de semana tan especial, con la Navidad a la vuelta de la esquina, cuando mucha gente regresa a sus orígenes para pasar estos días tan señalados con sus familias. Miguel Recio, presidente del BM Valladolid y encargado de la organización del evento, se tiraba de lo pelos. Consideraba, como casi todos, que la fecha ideal hubiera sido el pasado fin de semana. La Asobal no se distingue por sus luces a la hora de fomentar el balonmano. Desaprovechó la ocasión tras lograr el título Mundial, y ahora, con gestos como este, lo sigue haciendo.

Bien es cierto que se acertó al otorgar al campeón una plaza para la próxima Champions League. Esto ha sido importante para clubes como Ademar, Portland y Valladolid que ven cada temporada como alcanzar un puesto de privilegio entre tanta nobleza se hace casi imposible. Este año la Liga ya es un mano a mano entre Ciudad Real y Barcelona. De modo que la Copa Asobal es la única oportunidad para el acceder a Europa. Pero las fechas no acompañan. La venta de entradas es sorprendentemente baja. Algo más de 3.500 para un pabellón, el Pisuerga, que tiene 6.000 localidades. Digo que sorprende porque la afición del Valladolid es de las más fieles del Mundo. Y no exagero. Si no se lo creen, vayan a un partido al Huerta del Rey y compruébenlo ustedes mismos.

Pero a todos estos problemas se le suma otro más. Quizás el más grande: el Barça-Real Madrid, que se jugará el domingo a las siete. Con lo que la final, que comienza una hora antes, quedará eclipsada por el clásico. Los dirigentes de la Asobal tienen que darse cuenta de estos detalles. Cuando los dos grandes de fútbol se enfrentan, el país se para y sólo hay ojos para ellos. Contra el deporte rey no se puede luchar, porque siempre sales perdiendo. Una opción buena hubiera sido adelantar los partidos a horario de mañana, o atrasar la final a las nueve. Pero nunca coincidir. Nunca.
No obstante, los que vayan a la Copa Asobal disfrutarán de una competición única, que reúne a los mejores jugadores del mundo y en una competición a muerte.

A. Alvarez Rodrigo