El objetivo

El equipo ganador es el que se levanta el primero después de una derrota

sábado, 5 de septiembre de 2009

La República Independiente de Platini

Desde que el señor Michel Platini es presidente de la UEFA, este organismo se ha transformado en un auténtico sistema político que despliega leyes a diestro y siniestro. Fuera explicaciones, sanciones sin excusas y eviten replicar que sino... les envía a los árbitros en contra. No hay peores justicieros que los colegiados, amparados por ese cristal antibalas que es el Comité de Control y Disciplina deportiva.

Sí, ese mismo comité que esta semana sancionó al jugador del Arsenal Eduardo por “engañar al árbitro” en el encuentro de la previa de la Champions League que enfrentó a los londinenses con el Celtic. ¿Raro, verdad? ¿Cuántos árbitros estafados hay cada fin de semana? Pero, ¿no es una de las gracias del juego engañar, crear polémica y que haya moviola? Si el fútbol se transforma en algo ortodoxo, perderá una de sus grandes virtudes.

La llegada de Platini a la dirección del máximo organismo futbolístico europeo en 2007 se ha notado hasta en las Antípodas. El francés no está desarrollando un modelo muy consensuado. Más bien, busca, en cada decisión que toma, una polémica. Por ejemplo: la injustificable sanción al Atlético de Madrid de la pasada campaña. Por cierto, el bruto de Santos Mirasierra está en libertad, y el Marsella juega este año en el Santiago Bernabéu… Cuidadín Florentino con tocar al nene.

Porque Florentino no es de los preferidos de Platini. Tachó el proyecto blanco de “indecente”. Y sin contar la idea de poner topes salariales para intentar ‘perjudicar’ al Madrid. Vamos, que el club banco está en su punto de mira. Como lo estuvo España, a la que no respaldó en su conflicto con la FIFA. Sí, aquel en el que Joseph Blatter retaba a la legislación española. Pero claro, como Platini y el presidente suizo de la FIFA son del mismo astillero…

Este altruista francés, que se ganó parte de los votos para salir victorioso amparándose en ayudar a los equipos más pobres, ha reformado la Copa de la UEFA para… hacerla más rentable. Y la Champions, de la que dijo que había muchos equipos españoles, italianos e ingleses, también la ha cambiado: ahora se clasifican tres equipos directamente, en lugar de los dos antes. ¡Amigo Platini, cuándo el dinero llama a su puerta… cualquier promesa es olvido! Sobre todo cuando eres presidente, sí, de tu propia República Independiente

A. Alvarez Rodrigo

viernes, 14 de agosto de 2009

Atletismo: con la vista en Londres

Mañana comienzan los Campeonatos Mundiales de atletismo en Berlín. Una nueva cita que inicia el ciclo olímpico, cuya estación final es Londres 2012. Después de la clamorosa decepción de hace un año en Pekín, la Selección Española deberá de responder o, cuanto menos, dar síntomas de recuperación. En los pasados Juegos Olímpicos, el equipo nacional obtuvo los peores resultados de la historia desde Seúl en 1988, sin ninguna presea.

Es cierto que el atletismo no ha sido muy boyante porque sólo ha aportado 11 medallas en toda la historia olímpica. Pero en la evolución del deporte español exige que la verdadera disciplina olímpica, por lo menos la que practicaron los griegos desde los orígenes, ensalce todavía más el prestigio de España. José María Odriozola tiene una batalla muy dura.

El problema está en el relevo generacional, por el momento ausente. Marta Domínguez o García Bragado no tienen un sustituto claro. Y luego, en una disciplina como la de 1.500 metros, donde siempre ha habido grandes competidores, Reyes Estévez demostró con su gran campeonato de España que los jóvenes aún no están a la altura.

En Berlín la selección habrá de dar la cara para mejorar la imagen. Pero urgen jóvenes. Cuando llegue Londres, Marta tendrá 34 años y José Ángel García Bragado, quien obtuvo el mejor puesto del atletismo en Pekín con un cuarto puesto en los 50 kilómetros marcha, contará 42. Las nuevas generaciones flaquean. De modo que el problema viene de abajo, del infructuoso trabajo con la cantera.

A. Alvarez Rodrigo

domingo, 9 de agosto de 2009

La natación reflota

Los pasados Mundiales de natación han excitado los ánimos de España con 11 medallas y un ‘subidón’ espectacular en el ránking. Después del sentimiento azorado que dejaron los Juegos Olímpicos de Pekin, con ese aroma a fracaso y desesperanza, Roma ha devuelto la ilusión a una disciplina estrella en el deporte internacional. Nuestra selección nunca ha sido muy exitosa. Contadas excepciones, como el equipo de waterpolo, el de sincronizada y nadadores esporádicos, confirmaban la regla.

Sin embargo, el bronce de Rafa Muñoz es alentador. Por fin un nadador nacido en nuestro país (en Córdoba, en este caso) se alza en una de las pruebas reinas. Los 100 metros mariposa estaban marcados, no sólo por ver si había ‘vendetta’ de Cavic, sino por conocer el verdadero nivel de Rafa. Impecable. Su tercer puesto, detrás de dos tiburones como son el serbio y Phelps, nos permite soñar con una medalla en Londres. Luego, Aschwin Wildeboer, también bronce, promete dar batalla en los 100 espalda. Tan sólo reseñar una pequeña decepción: Mireia Belmonte. La catalana no acaba de dar la cara en las grandes competiciones. Lo bueno: aún es demasiado joven, pero en Londres no puede fallar.

El reto es el 2012: mejorar la imagen de 2008 y confirmar en la piscina el crecimiento de España. La natación no ha sido un fuerte de nuestro deporte. Y ahora que triunfamos en multitud de disciplinas, hay que exigirles algo más a los nadadores. Lejos quedan los conflictos con el antiguo seleccionador y el mal rollo entre los componentes del equipo. La sincro, junto con los encomiables guerreros del waterpolo que nunca fallan, marcó la senda del triunfo. Ahora Muñoz, Wildeboer, Belmonte, Erika Villaécija, Yurema Requena, Margarita Domínguez… deben de allanarlo.

A. Alvarez Rodrigo

viernes, 24 de julio de 2009

Los problemas de Guardiola

Da la impresión que Pep Guardiola lleva entrenando varios años al Barcelona. Y resulta que sólo ha pasado uno. Pero sus grandes éxitos en ese corto periodo de tiempo es fruto de una sabiduría y madurez en un entrenador que ha volcado al banquillo todos sus apuntes recabados en la época de jugador.

El martes, el entrenador blaugrana explicaba, o medio explicaba, los motivos por los que no quiere a Eto´o en su plantilla. Dijo que era cuestión de ‘feeling’. Vamos, que el delantero camerunés es un guerrero loco e individualista, y Guardiola solamente quiere a honrados trabajadores que acaten sus órdenes sin rechistar. Ha tragado con él un año, pero no quiere tragar otro.

Entre sus argumentaciones, Guardiola comentó que su “experiencia como jugador” le decía que después de un año de éxitos hay que cambiar jugadores de la plantilla. Parece una locura que un conjunto de jugadores que ha ganado todo lo que podían ganar no se hayan ganado la continuidad. Pero Pep es sabio. Sabe que si sigue con los mismos otro año surgirán envidias, algunos jugadores caerán en la relajación y autocomplacencia, y otros se verán envueltos en la desidia de no saber cómo evolucionar y en la frustración de que siempre juegan los mismos.

Fue el error mortal de Rijkaard, y Guardiola no quiere cavar ese mismo hoyo. De ahí que pida fichajes, aunque Laporta se muestre “tritranquilo ante el modelo imperialista de Florentino”. Bonita palabra por cierto, aunque su creación y pronunciación demuestran todo lo contrario. A ver cómo la tritranquilidad del presidente culé soluciona el problema de Eto´o, que a fin de cuentas, es el problema del entrenador que le ha llevado a estar “tricontento”. Pep es sabio, pero va a tener que lidiar con la prepotencia de Laporta. Eso es peor que tener a Eto´o cien años más.

A. Alvarez Rodrigo

miércoles, 15 de julio de 2009

El regreso del Mosquito


El domingo por la tarde, en Marbella, Juan Carlos Ferrero dio a España el pase a semifinales de la Copa Davis de tenis al conseguir el quinto y definitivo punto en la eliminatoria ante Alemania. Ferrero, desaparecido durante largo tiempo, regresa así a la primera plana del tenis mundial, de donde salió sin explicación, y adonde ha vuelto sin ella, también. Con casi una treintena de años, el Mosquito ha recuperado su mejor nivel. Combatiente, duro, tenaz y sencillo, con un gran juego en tierra batida, el valenciano ha resurgido cuando nadie lo esperaba.

En el 2003 ganó Roland Garros, el único Gran Slam que posee. Ese mismo año llegó a la final del US Open y poseyó durante un tiempo el número uno de la ATP. Entonces pocos conocían a Rafael Nadal, y Ferrero era la referencia y esperanza del tenis español. Pero en 2004 una serie de lesiones le apartaron de la élite. Su fuerza de voluntad y su confianza en sí mismo le han permitido volver cinco años después.

Su gran juego en Wimbledon y la lesión de Ferrer obligaron a Albert Costa, capitán español, a tirar del Mosquito. No entró en los primeros planes, pero el destino le tenía guardada una redención. Justo en un torneo que le ha dado mucho, ya que suyo fue el punto del triunfo, ante Australia, de la primera Copa Davis que conquistó España en el 2000. Ferrero, el Mosquito, ha puesto fin al vejamen sobre su figura deportiva.


A. Alvarez Rodrigo

miércoles, 1 de julio de 2009

Rubio, Timberwolves y Juventud


Ricky Rubio ya tiene destino en la NBA. No es el que deseaba ni imaginaba. ¡Ni por asomo! La fría, lúgubre y norteña ciudad de Minneapolis, donde los Timberwolves tienen instalada su franquicia. El gozo del esbelto base español de entrar en el Draft se derrumbó al conocer a quien le correspondía la quinta plaza del sorteo. Tanto Rubio como sus allegados, incluso los especialistas, pronosticaban un tercer puesto. Se habló de Sacramento, Nueva York o Uklahoma. Pero nunca Minnesota. ¡Da gusto como nos conocemos ahora las ciudades y estados de EEUU!

Los Timberwolves no parecen, en principio, un lugar apropiado para el talentoso y pueril Rubio. Poseen un equipo débil, perdedor a corto y medio plazo, pero con aspiraciones de luchar por el anillo en el futuro. Precisamente futuro es lo que le sobra al español. Con 19 años presupone una carrera aún por empezar. De modo que da igual si la franquicia es de las peores. Seguro que él la hará un poco mejor (sino mucho). Además, ir a un conjunto en ciernes le asegurará jugar muchos minutos, coger experiencia, no caer en la desgracias de Sergio Rodríguez: en un equipo grande, pero sin jugar nada, derrumbado, y casi sin salida.

El mayor problema que ha de asumir Rubio es finalizar su pelea con el Juventud. Me resulta extraño que ambos acordaran esa cláusula tan alta sabiendo que más pronto que tarde el de El Masnou estaría en el Draft. También creo que el conjunto de Badalona se está comportando con demasiado testarudez: Rubio les ha sido fiel y les ha dado todo; ahora, ellos deberían de entender la postura del jugador de la ÑBA y facilitar su salida, como en su momento hizo el Barça con Pau Gasol.


A. Alvarez Rodrigo

Foto:As

domingo, 21 de junio de 2009

El himno, de España a Sudáfrica

Orfeo Suarez, redactor-jefe de deportes de El Mundo, toma a Sudáfrica y su historia para reclamar un poco de respeto en este país y sobre todo en regiones como Cataluña y País Vasco, donde llevar una camiseta de España parece una provocación.

Comprobar cómo canta todo un estadio la mitad de un himno que años atrás significaba la melodía de la opresión, por entender que fue bueno para la reconciliación nacional, para la integración, es toda una lección para quienes procedemos de un país donde la interpretación de esa pieza es, a menudo, motivo de conflicto. El fútbol ha servido dos ejemplos con pocas semanas de diferencia, en la final de Copa entre Barcelona y Athletic, y en el Free Stadium de Bloemfontein, minutos antes del duelo entre Sudáfrica y España. El público de mayoría negra, después de respetar el himno español en silencio, cosa que tampoco sucede en nuestro país, entonó el suyo emocionado, primero el 'Nkosi Sikelele' en 'xhosa'; después, el 'Di Stem', en 'afrikaans'. Al mismo tiempo, en nuestro país, independentistas radicales boicoteaban en Terrasa, pueblo natal de Xavi, la retransmisión del encuentro de la selección y quemaban una de las pantallas que Telecinco había colocado para seguir el encuentro.

Las dos letras, sobre la misma melodía, son producto de un pacto que impuso Nelson Mandela al núcelo duro del Congreso Nacional Africano (CNA) en 1994, año de su llegada al poder, contra la opinión, incluso, de Jacob Zuma, actual presidente. Formaba parte de una estrategia que pretendía la reconstrucción del país a través de una transición incruenta, sin rencor, a pesar de los 27 años que pasó en prisión. Hasta los 'Springboks', el equipo de rugby, gran símbolo de los 'afrikaners', aprendió la parte en 'xhosa' del 'Dios protege a África', con una profesora particular durante una concentración.

No era sólo el estadio el que imponía esa liturgia, porque en uno de los antiguos barrios segregados, un 'township llamado Botha, un grupo de periodistas españoles pudimos comprobar de qué forma lo entonaban los niños, de principio a final, con la lengua de sus antepasados y la de los opresores de sus padres, mientras un conductor de autobús los dirigía. Sus miradas estaban limpias, sin odio, al contrario de lo que sucede demasiadas veces en España con el himno nacional, los autonómicos o los de otros países. Es perfectamente legítimo no compartir un himno, ni una bandera, hasta comprensible en un país como España, con su pasado a cuestas. Pero lo exigible, ya en un régimen que garantiza las libertades, es respeto, tanto por lo que evoca unidad como por lo que pone en valor las diferencias. La suma es lo bueno. Esta selección española, desde el éxito, y esta Sudáfrica, desde la difucltad, son buenos ejemplos.