El objetivo

El equipo ganador es el que se levanta el primero después de una derrota

jueves, 5 de noviembre de 2009

Astiazarán, protector de los forasteros

El nombre es ya de por sí glamuroso. Ley Beckham. Vaya nombrecito para una norma que pretendía, en su origen, atraer y retener a científicos, directivos y profesionales extranjeros a nuestro país. Vamos, no digo que el futbolista inglés no sepa de física, química o economía, pero ya el nombre nos da una idea de por dónde van los tiros.

Resulta que la dichosa ley permitía a España, bueno, a la Liga, tener una mínima presión fiscal en comparación con otros torneos europeos. Un 24% en concepto de IRPF se lleva Hacienda de los futbolistas-millonarios que ganan más de 600.000 euros al año. Estoy seguro de que ni Messi, ni Kaká, ni Cristiano, ni Ibra lo sabían. Ellos ingresan entre nueve y 13 millones, y lo demás es un cuento.

Porque claro, esta ley sólo beneficia a los extranjeros. Raúl, Xavi, Iniesta o Antoñito tienen una retención del 43%. Por ellos la Liga de Fútbol Profesional no monta un escándalo ni una huelga como la que propone José Luis Astiazarán. Vaya artista el presidente de la LFP. El Gobierno subiendo impuestos a todos los españoles y porque a los multimillonarios de los futbolistas les quiten dos millones más al año (que por cierto, no es que trabajen de sol a sol) hay que parar las máquinas. Ni que fuera una cleptomanía.

Según Astiazarán los crack mundiales dejarán de venir a la Liga y, al final, no habrá negocio. Pobre iluso. ¿Acaso no conoce los paraísos fiscales? Los futbolistas no lo sé, pero estoy seguro de que sus agentes, la mayoría crápulas sin entrañas que sólo piensan en el dinero, sí. Cogen su cuenta, la pasan, por ejemplo, a Andorra y punto. Ya se sabe, hecha la ley, hecha la trampa.

Más vale que Astiazarán se dedique a resolver conflictos más importantes como la guerra del fútbol, la cual no supo atajar, y se deje de proteger a los deportistas extranjeros, que ya tienen guardaespaldas que les protejan.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Sobre Megía Dávila, aficionado del Real Madrid

Hace casi un año (exactamente el 6 de noviembre) este diario digital ( Diario Siglo XXI ) me publicó un artículo en el que reflexionaba sobre unas declaraciones explosivas de Iturralde González. El árbitro vasco afirmó en un medio de comunicación público ser aficionado del Ahtletic de Bilbao. Declaraciones fuera de lugar para un colegiado que está en activo y que, como dije entonces, puede juzgar de manera indirecta a ‘su equipo’.

Amén de que el señor Iturralde entendiera mal mi mensaje o no, sigo reafirmando que declaraciones así no hacen más que atolondrar un corral ya de por sí alterado. Además de echarse mierda a sí mismos, cuando los árbitros abren la boca sobre sus sentimientos futbolísticos provocan que todos desempolven las estadísticas y las manipulen a conveniencia de cada uno.

A principios de esta semana, el ex colegiado Megía Dávila confesó ser del Real Madrid desde pequeño. No veo nada malo en ello, amén de reafirmar algo sabido, pues ahora trabaja en el club blanco. Pero claro, una cosa es que se sepa y otra muy distinta que lo digas. ¿Qué ha pasado? Pues que ahora los periodistas han revisado el historial del colegiado madrileño, que estaba ya cerrado con lazo rojo en el fondo del cajón de los datos olvidados.

Resulta que Megía Dávila arbitró un par de partido en los que ‘favoreció’ al Madrid de manera indirecta. Uno fue cuando el equipo de Del Bosque le ganó la Liga a la Real. Resulta ahora, fíjense por dónde, que el colegiado madrileño dirigió un Celta – Real que le quitó el liderato a los donostiarras. U otro donde perjudicó al Alavés, al expulsar a Téllez, en la lucha entre madridistas y vitorianos por entrar en Champions League. Claro, de los partidos que ‘perjudicó’ al Madrid nadie dice nada, evidentemente.

Espero que Iturralde entienda ahora por qué dije hace un año que sus declaraciones eran dañinas para un ya enfermizo arbitraje español. Megía Dávila tiene la suerte de estar retirado. Iturralde no. Sigue arbitrando y puede que llegue el día en el que tenga en su silbato el destino de ‘su Ahtletic’.



A. Alvarez Rodrigo

jueves, 22 de octubre de 2009

El ocaso de Ronaldinho

El ocaso de un futbolista puede llegar por múltiples variables. Bien porque su rendimiento físico entra en declive, bien porque sobrepasa la treintena, o bien, como es el caso de Ronaldinho, porque decide echarse a perder por sí mismo, sin la ayuda de ningún factor externo. En dos temporadas ha pasado de ser aplaudido en el Santiago Bernabéu, a que los aficionados se rían de él, cuál mono de feria.

Es cierto que al final sus frondosos piños brillaron por la victoria del Milán. Pero hasta que los italianos empataron, la gran parte de los madridistas asistían entre carcajadas al lamentable juego de un brasileño que podía haber pasado a la historia, pero que eligió la discoteca al balón. Besó la gloria en el 2006 y desde entonces no ha dejado de tomarse copas, y no precisamente de celebrar títulos.

Garrincha o George Best fueron grandes estrellas del mundo del fútbol que se perdieron fuera del campo, pero que luego sobre el césped mantuvieron la compostura y un carácter ganador. Ronaldinho ha perdido frescura, eso está claro, lo que le ha llevado a perder también esa chispa, ese toque mágico que lo caracterizaba y dejaba embobado al personal.

Se puede decir, salvando las distancias, que el Gaucho ha ido por el camino de Paul Gascoigne, otro genial futbolista que prefirió la botella al balón. Lo bueno que tiene el brasileño es su edad, 29 años. Por delante tiene, aún, el derecho de tirar de un equipo como el Milán y un Mundial, lugar idóneo para resucitar.

A. Alvarez Rodrigo

lunes, 19 de octubre de 2009

Sobre el Mundial 2018

Tras el previsible fracaso de Madrid 2016 para albergar los Juegos Olímpicos, en España parece que todavía no nos hemos enterado muy bien de cómo les gustan a los comités y organismos las candidaturas para grandes eventos. Ahora la Real Federación Española de Fútbol se ha lanzado a por todas para conseguir el Mundial de 2018.

En principio, la intención es aceptable, ya que si nos quedamos sin Olimpiadas, albergar la Copa Mundial parece más factible. Sin embargo, en esta ocasión, al presidente Ángel María Villar no se le ha ocurrido otra idea que hacer una candidatura junto con los portugueses. Vamos, otro fracaso.

Lo digo porque Joseph Blatter ha repetido en incontables ocasiones que no le apasiona la idea de conceder otro Mundial a dos países, si uno de ellos tiene la capacidad para albergarlo solo. Se puede entender la solicitud que también van a hacer Holanda y Bélgica, pues son países pequeños. Pero, me atrevo incluso a decir que Portugal estaría más que preparada para albergar en solitario un evento de tal magnitud.

España, bueno mejor dicho, Villar nos está pillando los dedos con la tapa del piano. Nuestro país está sobradamente preparado para ir solo a por el Mundial de 2018. Además, ir junto con los lusos significa que muchas ciudades españolas que podrían albergar una sede se queden sin ella. Para tener la mitad, casi mejor no tener nada.

Además, la competencia parece feroz. Amén de la dicha anteriormente candidatura belga-holandesa, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia y Australia también tienen la intención de presentarse. Los ingleses prometen mucho dinero en referencia a los ingresos; los australianos, la ventaja de no haber albergado ningún Mundial antes; los rusos, los mismo más el poder del petróleo; y los americanos, espectáculo y relanzar el “soccer” en un mercado apetecible.

En cambio España va de principio con un lastre.



A. Alvarez Rodrigo

sábado, 5 de septiembre de 2009

La República Independiente de Platini

Desde que el señor Michel Platini es presidente de la UEFA, este organismo se ha transformado en un auténtico sistema político que despliega leyes a diestro y siniestro. Fuera explicaciones, sanciones sin excusas y eviten replicar que sino... les envía a los árbitros en contra. No hay peores justicieros que los colegiados, amparados por ese cristal antibalas que es el Comité de Control y Disciplina deportiva.

Sí, ese mismo comité que esta semana sancionó al jugador del Arsenal Eduardo por “engañar al árbitro” en el encuentro de la previa de la Champions League que enfrentó a los londinenses con el Celtic. ¿Raro, verdad? ¿Cuántos árbitros estafados hay cada fin de semana? Pero, ¿no es una de las gracias del juego engañar, crear polémica y que haya moviola? Si el fútbol se transforma en algo ortodoxo, perderá una de sus grandes virtudes.

La llegada de Platini a la dirección del máximo organismo futbolístico europeo en 2007 se ha notado hasta en las Antípodas. El francés no está desarrollando un modelo muy consensuado. Más bien, busca, en cada decisión que toma, una polémica. Por ejemplo: la injustificable sanción al Atlético de Madrid de la pasada campaña. Por cierto, el bruto de Santos Mirasierra está en libertad, y el Marsella juega este año en el Santiago Bernabéu… Cuidadín Florentino con tocar al nene.

Porque Florentino no es de los preferidos de Platini. Tachó el proyecto blanco de “indecente”. Y sin contar la idea de poner topes salariales para intentar ‘perjudicar’ al Madrid. Vamos, que el club banco está en su punto de mira. Como lo estuvo España, a la que no respaldó en su conflicto con la FIFA. Sí, aquel en el que Joseph Blatter retaba a la legislación española. Pero claro, como Platini y el presidente suizo de la FIFA son del mismo astillero…

Este altruista francés, que se ganó parte de los votos para salir victorioso amparándose en ayudar a los equipos más pobres, ha reformado la Copa de la UEFA para… hacerla más rentable. Y la Champions, de la que dijo que había muchos equipos españoles, italianos e ingleses, también la ha cambiado: ahora se clasifican tres equipos directamente, en lugar de los dos antes. ¡Amigo Platini, cuándo el dinero llama a su puerta… cualquier promesa es olvido! Sobre todo cuando eres presidente, sí, de tu propia República Independiente

A. Alvarez Rodrigo

viernes, 14 de agosto de 2009

Atletismo: con la vista en Londres

Mañana comienzan los Campeonatos Mundiales de atletismo en Berlín. Una nueva cita que inicia el ciclo olímpico, cuya estación final es Londres 2012. Después de la clamorosa decepción de hace un año en Pekín, la Selección Española deberá de responder o, cuanto menos, dar síntomas de recuperación. En los pasados Juegos Olímpicos, el equipo nacional obtuvo los peores resultados de la historia desde Seúl en 1988, sin ninguna presea.

Es cierto que el atletismo no ha sido muy boyante porque sólo ha aportado 11 medallas en toda la historia olímpica. Pero en la evolución del deporte español exige que la verdadera disciplina olímpica, por lo menos la que practicaron los griegos desde los orígenes, ensalce todavía más el prestigio de España. José María Odriozola tiene una batalla muy dura.

El problema está en el relevo generacional, por el momento ausente. Marta Domínguez o García Bragado no tienen un sustituto claro. Y luego, en una disciplina como la de 1.500 metros, donde siempre ha habido grandes competidores, Reyes Estévez demostró con su gran campeonato de España que los jóvenes aún no están a la altura.

En Berlín la selección habrá de dar la cara para mejorar la imagen. Pero urgen jóvenes. Cuando llegue Londres, Marta tendrá 34 años y José Ángel García Bragado, quien obtuvo el mejor puesto del atletismo en Pekín con un cuarto puesto en los 50 kilómetros marcha, contará 42. Las nuevas generaciones flaquean. De modo que el problema viene de abajo, del infructuoso trabajo con la cantera.

A. Alvarez Rodrigo

domingo, 9 de agosto de 2009

La natación reflota

Los pasados Mundiales de natación han excitado los ánimos de España con 11 medallas y un ‘subidón’ espectacular en el ránking. Después del sentimiento azorado que dejaron los Juegos Olímpicos de Pekin, con ese aroma a fracaso y desesperanza, Roma ha devuelto la ilusión a una disciplina estrella en el deporte internacional. Nuestra selección nunca ha sido muy exitosa. Contadas excepciones, como el equipo de waterpolo, el de sincronizada y nadadores esporádicos, confirmaban la regla.

Sin embargo, el bronce de Rafa Muñoz es alentador. Por fin un nadador nacido en nuestro país (en Córdoba, en este caso) se alza en una de las pruebas reinas. Los 100 metros mariposa estaban marcados, no sólo por ver si había ‘vendetta’ de Cavic, sino por conocer el verdadero nivel de Rafa. Impecable. Su tercer puesto, detrás de dos tiburones como son el serbio y Phelps, nos permite soñar con una medalla en Londres. Luego, Aschwin Wildeboer, también bronce, promete dar batalla en los 100 espalda. Tan sólo reseñar una pequeña decepción: Mireia Belmonte. La catalana no acaba de dar la cara en las grandes competiciones. Lo bueno: aún es demasiado joven, pero en Londres no puede fallar.

El reto es el 2012: mejorar la imagen de 2008 y confirmar en la piscina el crecimiento de España. La natación no ha sido un fuerte de nuestro deporte. Y ahora que triunfamos en multitud de disciplinas, hay que exigirles algo más a los nadadores. Lejos quedan los conflictos con el antiguo seleccionador y el mal rollo entre los componentes del equipo. La sincro, junto con los encomiables guerreros del waterpolo que nunca fallan, marcó la senda del triunfo. Ahora Muñoz, Wildeboer, Belmonte, Erika Villaécija, Yurema Requena, Margarita Domínguez… deben de allanarlo.

A. Alvarez Rodrigo