El objetivo

El equipo ganador es el que se levanta el primero después de una derrota

miércoles, 12 de marzo de 2008

Marc sin Gasol

Ser hermano de una estrella mundial del baloncesto no ayuda para forjarse una carrera deportiva propia. Es aquí cuando nos encontramos con dos tipos de hermanos: el que lo consigue todo muy fácil (¡cómo es el hermano de….!); y el que sufre la tan odiosa comparación que le acaba destruyendo. Pero este no es el caso de Marc Gasol, quien ha sabido crecer de entre la dudas y superar el peso de su apellido. Con 22 añitos está a punto de igualar a toda una eminencia de la ACB. El fin de semana pasado, el pívot del Akasvayu consiguió su séptimo MVP de la temporada y tiene a tiro el record de Sabonis, que está en 10.

Marc ha sido de la segunda clase de hermanos. No lo ha tenido nada fácil. La explosión de Pau y su posterior traspaso a Memphis desde Barcelona, hizo que el “pequeño” pasase a un segundo plano. Cuando Pepu Hernández lo convocó para el Mundial de Japón, muchos nos quedamos sorprendidos, y asociamos su inclusión en la lista, al peso que tenía en el equipo su hermano Pau. Pero la lesión de Felipe Reyes durante el torneo le dio a Marc una oportunidad de oro para dejar patente su valía y, de paso, acallar aquellas bocas recelosas.

Sin embargo, cuando Ivanovic llegó a la sección de basket del Barça, Marc tuvo que emigrar. Ahora todos se tiran de los pelos en el club culé. La oferta de Akasvayu fue una tabla de salvación para el joven jugador. Con el paso de las temporadas, el 33 de Girona ha medrado poco a poco, hasta lograr eclosionar esta temporada y ser una de las estrellas de la ACB. Su tarjeta de presentación, inmejorable: líder en valoración, en rebotes y en faltas recibidas; tercer máximo anotador…

Su futuro parece estar más cerca de EE UU que de España. Termina contrato con el club catalán este verano, y sus derechos en tierras americanas los ostenta Memphis Grizzlies. En caso de irse, Marc deberá tener en cuenta el trato que le han dado a Pau en la ciudad de Elvis, y espero que busque, junto con Juan Carlos Navarro, una mejor opción para hacerse un hueco en la mejor liga del mundo.

La historia del deporte ha dado algunos ejemplos de históricos apellidos. Los Llorente, los Maldini, los Schumacher (en este caso, en el hermano pequeño pudo más el peso del apellido que su valía) o, incluso, los competitivos hermanos Milito. Ahora Marc se ha encargado de que su apellido no sólo se asocie al nombre de Pau. Marc ha demostrado ser Marc, y no el hermano pequeño de Gasol.




A. Alvarez Rodrigo

miércoles, 5 de marzo de 2008

Vito Villar

Cuando uno se fija en los movimientos de Ángel María Villar en su figura de presidente de la Real Federación Española de Fútbol, acaba preguntándose cómo ha podido dirigir durante dos década el máximo organismo del deporte rey del país. Con su actitud ha logrado que la presencia de la Selección Nacional en Austria y Suiza esté en entredicho. Y todo por sus rencillas personales con Jaime Lissavetzky y demás tropa que están en el otro barco, al que Villar ve como los enemigos que buscan destronarle.

Pero es que Villar no merece estar en ese puesto, que requiere muchas mayores luces de las que parece tener. Y, sino, ¿por qué acude a la Audiencia Nacional para pedir el aplazamiento de las elecciones de la RFEF hasta finales de año, si después ha “pasado” del auto del juez? Total, va a convocar los comicios en noviembre, a pesar de que el Consejo Superior de Deportes y la Audiencia Nacional le han instado a que lo haga antes de abril, al igual que todas aquellas federaciones no clasificadas para Pekín. Es decir, no es que Lissavetzky le tenga manía (que a lo mejor sí), sino que es una orden ministerial que deben de cumplir todos los deportes que no han conseguido llegar a los Juegos Olímpicos.

Ante todo ello, Villar reacciona como un verdadero mafioso. Le ha pedido ayuda a su jefe Joseph Blatter para que lance una amenaza calabresa al Gobierno español. ¡O las elecciones en noviembre, o no hay Eurocopa! Pero ahí no acaba el asunto. No, no. Por si las moscas, y si fallase el sistema caciquista que le sustenta, el pasado lunes, la Asamblea de Villar, digo, de la RFEF, aprobó un reglamento que impedirá a Mateo Alemany, portavoz de la oposición, presentarse como candidato. Ahora, después de revisar todo esto, uno ya encuentra la respuesta a la pregunta.



A. Alvarez Rodrigo

Foto: UEFA

miércoles, 27 de febrero de 2008

El modelo sin estrés

Vivir en una ciudad pequeña te asegura tranquilidad, aire fresco, familiaridad, cercanía con casi todo el mundo… pero en la mayoría de los casos no te promete ver fútbol de Primera División en directo. La excepción es Soria, ejemplo a seguir para todos los clubes humildes. El Numancia comanda la clasificación de Segunda, con la misma mano de hierro que lo hizo el año pasado sus primos de Valladolid. Pero con mucho más mérito.

¿Por qué? Porque, por ejemplo, en la capital viven 40.000 habitantes. Tan sólo Vila-Real es igual de pequeña, aunque el submarino tiene mucho más dinero. El Numancia cuenta con el tercer presupuesto más bajo de la categoría y una pequeña cantidad de socios. Aunque este punto engaña. A Los Pajaritos acuden unos 4.000 seguidores todos las jornadas, es decir, el 10% de la población. Lo que equivaldría a meter a 400.000 en el Bernabéu. Lo dijo Pacheta, que tiene más razón que un santo, y que ha sabido hacer un equipazo de coste cero.

El éxito de los sorianos no es momentáneo. La culpa de todo la tiene su presidente, Francisco Rubio, protagonista absoluto de lo que es el Numancia en la acutalidad. Recuerdo el primer año que ascendió a la máxima categoría, con su histórica victoria al Real Madrid, y, a la postre, inolvidable permanencia. Sin embargo, esos dos años en la élite le costaron al club 11 millones de deuda. Rectificar es de sabios, dice el refrán. Y la directiva aprendió la lección. El siguiente ascenso tuvo un claro objetivo: conseguir dinero para acabar con los números rojos.

Con el club saneado, el Numancia ha ido creciendo año a año. Sin prisas, que son malas consejeras, los sorianos han cuajado un bloque de jóvenes canteranos como Mario y viejos trotamundos como Bolo. La ecuación no ha podido ser mejor, y más, si incluimos la gran duda que supuso la llegada de Gonzalo Arconada al banquillo este verano. El equipo es líder, con números de récord, y, lo que es más importante, a 12 puntos del cuarto clasificado.

El Numancia se merece el ascenso a Primera más que ningún otro club. Por su humildad, su trabajo, su capacidad para rentabilizar el ínfimo dinero que tiene, por saber aprovechar la cantera, por competir contra multimillonarios clubes… Soria será un pueblo para gente de León, Jaén, Granada, Burgos, Alicante, Vigo, Oviedo… Sí, sí, pero un pueblo de Primera.


A. Alvarez Rodrigo

Foto: CD Numancia

jueves, 21 de febrero de 2008

Ronaldo eligió la otra vida


Por tercera vez la rodilla de Ronaldo crujió y con ella el final de la carrera de un gran futbolista, que pudo ser el mejor del mundo, pero que se perdió por el camino. Parece difícil que el brasileño se recupere de nuevo de una lesión tan grave. Pero más complicado es que vuelva a ser aquel delantero que brilló en el Barça y que desde que se fue a Italia desapareció.

Se pude culpar al país trasalpino de apagar el fenómeno Ronaldo, pero no sería justo. Después de sufrir lo rudo de los campos italianos, el Real Madrid le dio la oportunidad de alcanzar su mejor nivel. Sin embargo, él desaprovechó la oportunidad. La tiró por la borda a base de fiestas, bodas falsas y días vagos. Ya no era aquel jugador que arrancaba desde el centro del campo y sólo se paraba ante la red, era, simplemente, un gran delantero. Lo dijo Cassano: en España se puede ser futbolista, o no serlo e ir de fiesta.

Tras su primera lesión, Ronaldo no logró traspasar la línea comparativa para asentarse en la superlativa. Consiguió ser mejor delantero que el resto de su época. Pero no pudo ser el mejor, como lo son Pelé, Maradona o Cruyff. Como le ocurrió a Garrincha con el alcohol y las mujeres, le ha sucedido a Ronaldo con el dinero y la buena vida. El resultado es que Ronaldo ha podido ser el mejor del mundo y de la historia del fútbol, pero no ha querido. No obstante, gracias por todo. Adiós Ronaldo, adiós.



A. Alvarez Rodrigo

miércoles, 13 de febrero de 2008

El Tour no perdona

Se confirmó la noticia. Alberto Contador no podrá defender su título de Campeón del Tour de Francia porque su equipo, el Astana, no ha sido invitado. Otra mala noticia para el ciclismo, deporte que más golpes está recibiendo en los últimos tiempos. Como no, de nuevo el dopaje aparece entre las causas de la exclusión del conjunto kazajo, que no ha podido lavar la sucia imagen que dejaron Vinokurov y compañía la temporada pasada.

El Tour no ha tenido en cuenta el cambio de personalidad del Astana, que lejos de abandonar el ciclismo con pies en polvorosa como el Telekom, optó por seguir apoyando a un ciclismo que pasa las horas más bajas de su historia. Rehizo el equipo de la mano de Johann Bruyneel, director de los pulcros US Postal y Discovery Channel, y fichó a una nueva plantilla, con deportistas libres de sospecha. Pero aún así, no ha logrado que los “jefazos” cambien su concepción.

No incorporar al Astana es un paso atrás en la lucha contra el dopaje porque se ahuyenta a los patrocinadores que apoyan un ciclismo limpio. ¿Qué debe hacer ahora el Astana que ha luchado en busca de un deporte sin trampas? Con respaldos como los de la ronda gala es mejor recoger el tenderete e irse para casa. El Tour es el mayor escaparate del ciclismo, el juez supremo. Las decisiones que tomen los organizadores de la competición francesas son, incluso, más valiosas que las de la propia Unión Ciclista Internacional (UCI). No obstante, el presidente de la UCI, Pat McQuaid, retó al Tour a aceptar al Astana, o, en caso contrario, a abandonar el organismo ciclista.

Además, ¿dónde se ha visto que al vigente campeón se le impida defender su corona? Sin ir más lejos, la UEFA le concedió al Liverpool de Rafa Benítez una invitación para defender el título del año 2005. Contador debería tener la misma oportunidad, y el Astana el beneficio de la duda y el reconocimiento de que, pese a todo lo sucedido, continúa en un deporte que está en llamas.


A. Alvarez Rodrigo

Foto: El País

miércoles, 6 de febrero de 2008

Del infierno al cielo

Pau Gasol ha emprendido el camino más difícil, el que le llevará al cielo. Por lo menos ahora cuenta con alas, con unas buenas alas de ángel, como son las de Los Ángeles Lakers. Su fichaje ha sido un alivio para él y para todos los aficionados españoles que ansiamos ver al de Sant Boi con un anillo en la mano, y no precisamente de casado.

Atrás ha quedado Memphis Grizzlies, al que se le agradece la confianza que puso en Gasol durante los primeros años, pero que desde hace dos temporadas han jugado con el catalán, con su progresión y con su sueño de ser campeón. Los de Tennessee han involucrado a Pau en ese desastre de dirección deportiva, más propia de gente como Piterman, en la que está sumida la franquicia. Le prometieron un gran equipo, un equipo que le aseguraba poder luchar con los mejores. Y lo que han conseguido es ser uno de los peores equipos.

Sin embargo, el futuro del “16” es ahora esperanzador, incluso ya para esta temporada. Por increíble que parezca, con el fichaje de Pau, los Lakers se han colocado en el vagón de favoritos para alzarse con el triunfo final. Por el momento, el gran debut del español (24 puntos, 12 rebotes) significó la victoria número 30 para los angelinos. Una utopía para Memphis a estas alturas.

Los Ángeles Lakers son una de las franquicias más fuertes de todos los tiempos, con el mayor número de victorias y de apariciones en finales, y la segunda con más títulos (14). Se convirtieron en la primera dinastía de la NBA con cinco de los seis primeros títulos. En el mundo del fútbol, los Lakers serían como el Real Madrid.

Por ella han pasado míticos jugadores como Jerry West, Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbarl… históricos en activo como Kobe Bryant y O´Neal o un entrenador ganador como Phil Jackson. Sin embargo, desde su último título en 2004, los angelinos han sufrido penurias a las que no están acostumbrados. Quizá, la marcha de O´Neal ese año haya sido una de las causas. Ahora Gasol tendrá el gran reto de llenar ese hueco.


A. Alvarez Rodrigo

Foto: AS

domingo, 3 de febrero de 2008

El Valencia resucita en Zorrilla (0-2)

Mata y Villa, en la segunda parte, certificaron el triunfo “ché”

El Valencia C.F. de la era Ronald Koeman vuelve a conseguir un triunfo en la Liga después de diez jornadas, a costa de un inoperante Valladolid que suma dos derrotas consecutiva. Mata y Villa, ambos en la segunda parte, resolvieron un encuentro flojo y parco en ocasiones de gol. El Valladolid no supo como atacar a la buena línea defensiva del equipo valenciano, que parece haber encontrado su estilo de juego.

A. Alvarez Rodrigo

Dijo una vez Mario Vargas Llosa que el fútbol podía ser una buena novela, con un arranque, un desarrollo, unos momentos de intensidad emotiva, pero finales felices y a veces trágicos. Hasta esta jornada, el Valencia parecía más un cómic. Y no sólo porque Tintín y su perro Milú (Bakero) estuvieran en el banquillo, sino porque el equipo hacía reír a todos, menos a los propios protagonistas, los aficionados “chés”, que sufrían en cada derrota como si les hubiera caído un piano desde un tercer piso.

Pero diez jornadas más tarde, y al filo de convertirse en el peor revulsivo de la historia del campeonato liguero, Koeman consiguió abrir el paracaídas y frenar la caída libre en la clasificación. El técnico holandés presentó en Zorrilla su enésimo sistema táctico (1-4-1-4-1) con Marchena por delante de la defensa y Villa en punta de ataque. El Valencia ganó en solvencia defensiva, ante un conjunto, el Valladolid, que se caracteriza por ser de los que más ocasiones de gol crean por partido.

El equipo de José Luís Mendilíbar no supo como meterle mano a la tela de araña valenciana. Álvaro Rubio y Vivar Dorado a penas conseguían dominar el centro del campo. Y la culpa la tuvo Ever Banega, que demostró que, además de enseñar su cuerpo por Internet, también sabe jugar al fútbol, aunque aún adolece de ese punto de intensidad defensiva que diferencia a la Liga española de la argentina.

Volviendo a Vargas Llosa, el encuentro tuvo un arranque frío, como el día. Ninguno de los dos equipos conseguía llegar al área rival. Un cuarto de hora tardó el Real Valladolid, a través de Víctor, en tirar a puerta, cuando hace dos semanas tan sólo necesitó siete segundos para perforar al Espanyol. El otro protagonista de aquella jugada, Llorente, tuvo la ocasión de abrir el marcador. Capdevila se zafó de manera presurosa de su par y se la metió en profundidad al ariete vasco, quien lanzó centrado y al muñeco.

La reacción visitante llegó en la jugada siguiente. Joaquín hizo lo propio con Marcos y avanzó en paralelo a la línea de fondo. Sin embargo, el andaluz, en lugar de pasarla hacia atrás, decidió lanzar, para que Alberto, que sustituyó al sancionado Asenjo, despejara con algún problema.

Momentos emotivos
Tras el descanso, los blanquivioletas tuvieron una clara ocasión para inaugurar el tanteador. Rubio sacó una falta rápida que llegó a las botas de Llorente, quien sin mirar se la cedió a Víctor. Su remate lo despejó Hildebrand de manera brillante con una palomita que arrancó algún aplauso a la afición. Y como en química, tras una acción, llegó la reacción. Joaquín galopó por la banda derecha y conectó con Villa. El asturiano penetró en el área y fijó un pase de la muerte, pero Mata no logró empujarla a tiempo.

Ocho minutos más tarde, Banega cazó una pelota en tres cuartos de cancha. El argentino se la cedió a Marchena, quien enlazó un pase por encima de la zaga local hacia Mata. Esta vez el joven burgalés no falló ante Alberto. El Valencia conseguía su primer gol después de cuatro jornadas sin ver puerta, y de marcar sólo dos tantos (al Zaragoza) en los últimos nueve partidos ligueros. Primera emoción de la tarde.

El Pucela acusó el golpe. Si bien desde el principio no se encontraba cómodo en el campo, con el marcador en contra la situación se tornaba en grave. Cinco minutos después, Víctor tuvo el empate en una falta al borde del área, pero su lanzamiento suspiró por fuera el palo de Hildebrand. El meta alemán, muy discutido en Valencia, tuvo una buena tarde. Y Capdevila lo corroboró, cuando no pudo batirle en un mano a mano.

Final feliz y trágico
Y la ley del fútbol dicta que el que perdona la paga. En un balón largo, el joven Arizmendi pudo en el choque con el añoso Marcos, y se fue directo a por Alberto, su primer disparo fue repelido por García Calvo. Así que el madrileño resolvió su segunda oportunidad con un pase a Villa. El “9”, claro está, no falló y subió el 0-2 al marcador. Era el quinto gol en Liga del asturiano, que no marcaba, paradójicamente, desde la última victoria de su equipo, aquella del año pasado ante el Murcia, cuando el delantero le hizo dos goles al Murcia.

Aún restaban 20 minutos, pero la novela tenía escrito su final. Un desenlace trágico para los blanquivioletas, quienes no pudieron reescribirlo, a pesar de que lo intentaron contra viento y marea, sobre todo contra marea, porque en los últimos minutos, comenzó a diluviar en Zorrilla. Por su parte, el Valencia, por fin, lograba escribir un final feliz e irse contento para casa. Dentro de siete días ambos equipos tendrán que relatar otra historia, el Valencia contra el Betis y el Valladolid en el Santiago Bernabeu.